Titu Cusi Yupanqui: Instrucción a Lope García de Castro (notas 1)

Instrucción del Inca Don Diego de Castro Titu Cusi Yupanqui al Licenciado don Lope García de Castro

Diego de Castro Titu Cusi Yupanqui 1530?-1571

Relación de la Conquista del Perú y hechos del Inca Manco II. Ed. Horacio H. Urteaga, Colección de Libros y Documentos relativos a la Historia del Perú, t. II. Lima: Imprenta y Librería San Martí y Compañía, 1916.

Fuente: http://mith.umd.edu//eada/html/display.php?docs=titucusi_instruccion.xml&action=show.

Notas a la primera parte:

RELACION DE COMO LOS ESPAñOLES ENTRARON EN EL PIRU Y EL SUBCESO QUE TUVO MANGO INGA EN EL TIEMPO QUE ENTRE ELLOS VIUIO, QUES ESTA QUE SE SIGUE.

1. Guerras “civiles” entre incas: Atahualpa y Huascar, usurpadores; Manco Inca, legítimo “rey”

El primer aspecto que resalta de este texto es que Titu Cusi ofrece una versión un tanto diferente de las luchas por el poder inca entre los hijos de Huaina Cápac. A diferencia de cierta tradición que indica que hubo una “guerra civil” entre Huáscar y Atahualpa, Titu Cusi presenta la versión que afirma que ninguno de estos era legítimo heredero. Sostiene que era Manco Inca, su padre, hermano de aquellos, el único con derecho a heredar el trono; por eso asegura que le usurparon el reino por ser muy joven. A ambos los pinta como codiciosos y ambiciosos, y como hijos de Huaina Cápac con madres de “sangre soez y baja”. Así, este texto se configura como una exaltación de la figura paterna. En este sentido da cuenta de que, para ciertos incas, el acto de recordación histórica implicaba el elogio de la familia (esto se ve también en Guamán Poma y en el Inca Garcilaso). De otro lado, el texto sugiere que las luchas por el trono de Huaina Capac eran disputadas por más facciones que las de Huascar y Atahualpa.

2. Cajamarca: vaso de chicha

En cuanto a Cajamarca Titu Cusi presenta una versión propia.

Cita:

Destos Viracochas traxeron dos dellos vnos yungas a mi tío Ataguallpa que a la sazón estaba en Caxamarca, el qual los resciuió muy bien y dando de beber al vno dellos con vn vaso de oro de la bebida que nosotros usamos, el español en rrescibiéndolo de su mano lo derramó, de lo qual se enojó mucho mi tío; y después desto, aquellos dos españoles le mostraron al dho. mi tío una carta ó libro, o nó se qué diciendo que aquella era la quíllea de Dios y del rrey, é mi tío como se sintió afrentado del derramar de la chicha, que ansí se llama nuestra bebida, tomó la carta, ó lo que era, y arrójolo por allí, diciendo “que sé yo que me dais ahí; anda vete”; y los españoles se volvieron á sus compañeros, los quales irían por ventura á dar relacçion de lo que habían visto y les había pasado con mi tío Ataguallpa.

Se observa entonces que el desencuentro de Cajamarca para Titu Cusi se debió a una mutua ofensa a símbolos sagrados. Lo importante es destacar que en esta versión los españoles fueron los primeros en cometer una sacrilegio y que Atahualpa (llamado por Titu Cusi “mi tío”) responde reaccionando en el mismo sentido. Tras ello, se rompen las conversaciones y se impone la violencia. Titu Cusi subraya la mentalidad religiosa del Inca (el mantenimiento de los viejos cultos es parte del discurso de Titu Cusi en otros documentos).

3. Tiranía de Atahualpa

El texto plantea la “tiranía” de Atahualpa y considera justo el “tiranicidio”. Señala que se “levantó” contra la voluntad de su padre Huaina Cápac.

Primera cita:

“ffué çertificado el Marqués, que nosotros llamamos macho capitu, de cómo mi padre Mango Inga Yupangui era el rrey verdadero de toda la tierra, a quien todos respetauan, temían y acatauan por señor, y que Atahuallpa, su hermano mayor, poseía el rreino tiránicamente; de lo qual, lo vno por saber tan buenas nuevas de mi padre, y que era persona tan prenbipal, y lo otro por tan buen presente como le enviaban y tan de voluntad, resbiuió mucho contento, y gran pena de ver que su hermano, tan sin justo, le procurase de vexar y molestar, obsurpándole su reyno sin justicia; el quál, segund después paresbió, no quedó sin castigo, porque fué castigado segund su merescido”.

Segunda cita:

“que les había saber cómo por aquellas partes dondellos habían aportado estaba un hermano suyo llamado Atahuallpa, el qual se nombraua rey de toda la tierra, que, no le tuviesen por tal porque él era el rrey y señor natural delta, señalado para ello en sus postrimeros días por su padre Guaina Cápac, y que Ataguallpa se le había leuantado contra su voluntad”.

4. Alianza de Manco Inca con Francisco Pizarro

La tiranía de Atahualpa le da espacio a Titu Cusi para aliarse con los españoles en su contra. De tal modo, la figura de Atahualpa resulta criticada y presentada de una forma tal que se justifica su ejecución. En un momento, Titu Cusi introduce un discurso pronunciado por Atahualpa en el que  no solo planea la muerte de los españoles, sino de la de Manco Inca, con lo cual se agrava su tiranía: no solo es un usurpador, sino que planea matar a un legítimo rey. A la categoría de “tirano” se le suma la de “traidor” (sentido que Garcilaso también recoge sobre la tiranía).

Manco Inca apoyaría a Pizarro en los enfretamientos contra los generales de Atahualpa Quizquiz y Challcuchimaq (no se menciona a Rumiñahui).

Cita:

“Apoes–que quiere decir , señores:– esta gente que ha venido a nuestras tierras es muy contraria a nuestra opinión y se ha conffederado y tienen mucha paz con mi hermano Mango Inga; si os parece, démosles en la cabeça y muertos todos estos, porque me parece que, avnque poca gente, valerosa, no dexaremos de tener la suprema en toda la tierra, como antes teníamos, pues ya es muerto mi hermano Guáscar Inga; y si no los matamos, y estos se hacen con mi hermano Mango Inga a causa de ser gente tan valerosa, y que al parecer son Viracochas, podrá ser que nos ffuese mal del negocio, porque mi hermano está muy enojado contra mí, e si hace llama miento de toda la tierra, hará capitanes a éstos y él. y éllos no podrían dexar de matarnos; por eso, si os parece, ganémosle nosotros por la mano.” Los capitanes y gente como oyeron el rrazonamiento de mi tío Ataguallpa, paresçióles muy bien lo que les decía, y dixieron todos a vna voz: “Hu capay ynga” –que quiere decir muy bien haz dho. señor– bueno será q’ matemos a éstos, porque øqué gente es ésta para con nosotros? No tenemos en todos ellos vn almuerzo”. E ya que entre todos ellos estuvo conçertado el día y la hora en que los habían de matar, no tardó mucho que no se por qué vía lo supo el. Marqués. Y sauido por el Marqués la traiçión que estaba armada para matarles, antes que los comiesen los almorzó él, porque mandó poner espías por todas partes y questuviesen a punto; sin dilasçión ninguna mandó sacar a la plaga á Ataguallpa, mi tío, y en medio de la plaga, en un palo, sin ninguna contradiçion, le dió garrote.

Llama la atención el lenguaje figurado que se emplea. Es una metáfora caníbal: Atahualpa se quería “almorzar” a los españoles. Esta metáfora también es utilizada por Garcilaso para describir las tiranías de Atahualpa; también cuando describe la ira de su tío Cusi Huallpa. Sobre metáfora Caníbal ver: Hulme, Peter et al. ed. Cannibalism and the colonial world. Cambridge; New York: Cambridge UP, 1998.

5. Viracochas: los incas no creyeron que fueran dioses

Titu Cusi señala que los incas al principio llamaron a los indios “viracochas”, porque se “parecían” a Viracocha, dios creador y principio. Pero también dice que se les dio este nombre por la diferencia de “traje y semblante” (barba), por los animales y armas de guerra (arcabuces), y por sus hábitos (leer). Es decir por el asombro y extrañeza que representó para ellos la presencia de los españoles; no porque creyeran desde un inicio que fueran “dioses”.

Cita:

“los quales decían que habían visto llegar a su tierra çiertas personas muy differentes de nuestro hábito y traje, que pareçían viracochas, ques el nombre con el qual nosotros nombramos antiguamente al Criador de todas las cosas, diçiendo Tecsi Viracochan, que quiere deçir prençipio y haçedor de todos; y nombraron desta manera a aquellas personas que habían visto, lo uno porque diferenciaban mucho nuestro traje y semblante, y lo otro porque veían que andaban en vnas animalías muy grandes, las quales tenían los pies de plata: y ésto decían por el rrelumbar de las herraduras. Y también los llamaban ansí, porque les hauían visto hablar a solas en vnos paños blancos como vna persona hablaba con otra, y ésto, por el leer en libros y cartas; y avn les llamauan Viracochas por la excelençia y paresçer de sus personas y mucha differençia entre vnos y otros, porque vnos eran de barbas negras y otros bermejas, é porque les veían comer en plata; y también porque tenían yllapas, nombre que nosotros tenemos para los truenos, y ésto decían por los arcabuçes, porque pensaban que eran truenos del cielo”.

En general el texto plantea lo siguiente: que fueron los españoles los que se presentaron como enviados de Viracocha. Lo segundo: que Manco Inca desde el principio dudó de que fueran “dioses”. Es cierto, los apoyó, pero luego se desengañó.

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