Reseña de “Contemplación del abismo” por José Gabriel Ortega Palacios

Reseña publicada originalmente en: http://inconfesable-mente.blogspot.com/2012/04/contemplacion-del-abismo.html.

Contemplación del abismo

Cuando llega a Aucayacu Durante García cambia por completo el rostro de la violencia. Como un cristo es recibido por algunos con fervor y otros con horror, es que Durante no es un cristo normal, es de aquellos que en lugar de salvar violan. Así inicia, Richard Parra, su libro de relatosContemplación del abismo.
Continúa con La jaula en donde un par de chinchillas encerradas en una jaula experimentan la soledad, la autodestrucción, el vacío y la vejación de su entorno, del entorno humano. Ellas se preguntaran sino tienen más suerte encerradas que liberadas en aquel mundo de civilización.
En La navidad de la niña nos preguntamos ¿Qué tienen en común unos muñecos de cera derretidos, una cabeza momificada de mono adornando un collar de fantasía, una cometa, el mar y la navidad? A Susana, a Pedro y el borde de su casa que se agarra con todas sus fuerzas al filo de un acantilado arriba del rio Rímac.
El centro del libro, en todo sentido, es este relato: Contemplación del abismo. Aquí, Parra crea un juego de espacios y tiempos, en donde lo narrado se convierte en un elemento perturbador y adictivo. Este cuento nos sumerge en la vida de Tomas. De él decían que el diablo lo protegía y que a pesar de los esfuerzos del cura abusador no había agua por más bendita que fuera que lo bautizara. Pasados los años Tomas se hizo terruco y un buen día el capitán James decidió demostrarles a todos que el diablo se había olvidado de su hijo, así que se le ocurrió delante del pueblo pasarle el cuchillo por el cuello.
En De regreso a Roma descubrimos que para Mariana es normal que todos los niños jueguen con el sexo y aún más normal que hermanos y primos, y quizás tíos y padres, y hasta madres, lo hagan. Porque todo eso del incesto son cosas que pasan y que quedan en el pasado, en aquella niñez que todos olvidan.
En Un visitante, Velasco regresa muchos años después a Vichay. Regresa a un pueblo en donde los Bernal ya no están. Donde los señores huyeron llevándose sus abusos, torturas, violaciones y muertos. Por encima de la costra de violencia donde la resignación deambula el pretende desenterrar a su hermana y la historia de su infamia.
Entierro de una madre es un cuento que nos habla sobre los sucesos tras la muerte de una madre, y de cómo dos hermanos se reparten la pobreza dejada por ella. Entre las escasas cosas que deja descubren un diario. Un testimonio de subidas y caídas, de oscuridades y revelaciones. Fragmentos blasfemos de la vida de los hijos desde los ojos de la muerta.
Casi al final del libro, precipitándose sobre el abismo que ya contemplo y arrojándonos sin contemplación, Richard Parra, trasgrede aún más los formatos y nos obliga a redefinir, desde nuestra memoria colectiva, la violencia como un ser cíclico y eterno. EnLa muerte del Liquichiri nos describe los sucesos en un pueblo minero y desde que en este las personas enferman y mueren se ha empezado a creer que ronda un Liquichiri, un recolector de grasa humana. La mirada de todos incide sobre aquellos personajes malditos del pasado y sobre ellos se precipita su sentencia.
El estadio es la conclusión indestructible y absoluta de esta obra. Es como una colección de lo anterior, como el prólogo de una sinfonía en donde los sonidos y elementos de la obra se presentan, pero en esta ocasión como para que quede sonando para siempre, o por lo menos para dejarnos el sabor crónico durante nuestros próximos días, se despide monumental. Este relato nos permite conocer el origen y la piel de Crematorio, una reunión de sobrevivientes y tránsfugas, de música e hinchas. Somos conscientes de lo lejos que estamos de la intimidad de las barras bravas, pero el roce es suficiente para percibir la violencia inefable y su progresión que nos deja sin palabras.
Richard Parra es un escritor soberbio, un creador de una ficción a la que nos resistimos. Y nos resistimos porque nos muestra un reflejo aún más nítido que la realidad que vivimos. Sus relatos persuaden de tal manera que nos hace preguntarnos si en realidad es un cronista o un escribidor.
Todos los cuentos de Parra tienen una cualidad notable: la intriga que precipita. Aquella que nos atrapa sin salvación. Parra es un inteligente y digno descendiente de Carver. Nos lleva a través del relato y prescinde casi de las palabras, minimiza todo lo que nos distraería y enfoca de tal forma la historia, como si creara una línea recta entre la narración y nuestra devoción. En simples palabras sus cuentos vencen nuestra resistencia. Ganan por knock-out.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s